Emilio Irarrázabal, poeta chileno emergente. Nacido en un antiguo pueblo minero al interior de la ciudad de Ovalle, cuarta región, Coquimbo.
Su infancia transcurrió en un entorno rural; allí cursó los primeros años de enseñanza básica en una escuela local. Rodeado de paisajes semiáridos y de una cultura marcada por el esfuerzo y la tradición.
Posteriormente, continuó sus estudios básicos en la escuela Oscar Araya Molina de Ovalle, egresando de la enseñanza media del Liceo Alejandro Álvarez Jofre. En esa etapa comienza a perfilarse su sensibilidad artística.
Desde temprana edad, debió incorporarse al mundo laboral. Se desempeñó como maestro en construcción en el cementerio del mismo lugar, un espacio que influiría profundamente en su imaginario creativo. Fue precisamente en ese escenario, entre el trabajo cotidiano y la contemplación de la memoria y la muerte, donde Emilio comenzó a dar vida a sus primeras creaciones artísticas: canciones y poemas nacen de una mirada íntima, reflexiva y profundamente humana.
Su obra se caracteriza por una inspiración natural y espontánea, que transita con libertad entre distintas formas poéticas, como las décimas, los sonetos, el romance, el verso libre y otros. Poemas de diversas formas reflejan tanto su conexión con la tradición como su búsqueda personal de la expresión escrita.
Poetas nacidos de ultratumba marca su primera incursión formal en el mundo literario. Una obra que recoge su voz auténtica y da vida a una propuesta poética cargada de romanticismo, sensibilidad y raíces profundas, que van dejando su huella en cada pasaje del libro.